TURISMO RURAL

El Turismo Rural es una modalidad aún incipiente en Cuba, para la cual se dispone, no obstante, de variadas potencialidades. Su práctica conlleva la visita a zonas campesinas, conocer los cultivos tradicionales y las costumbres locales, y de forma particular la cultura de esos sitios. Aquí el turista busca y disfruta de un paisajismo donde lo humano y lo natural se dan de la mano, dentro del concepto de paisaje cultural promovido por la UNESCO.

Algunos nuevos productos y ofertas del turismo cubano ya corresponden a esta modalidad, e inclusive varios de ellos, para acentuar dicha vocación, han sido bautizados con el nombre genérico de fincas.

Finca Campesina San Vicente. Escondida entre los mogotes cercanos a Viñales, en Pinar del Río, es una verdadera finca de la zona, con todos sus atributos tradicionales, sin que nada hubiera sido “hecho para turistas”; si los prefiere, el visitante puede quedarse a dormir en el propio bohío de la finca, y, en ese caso, al atardecer escuchará sin falta el inolvidable canto del ruiseñor cubano, endémico del país, que aquí abunda; un regalo al espíritu.

Villa Finca de Don Pedro. Un buen lugar para descansar a gusto en un confortable bungalow-bohío, ubicado en las afueras del poblado de Jagüey Grande, al Sur de Matanzas; aquí suelen alojarse observadores de aves que visitan Zapata.

Hacienda La Vega. Ubicada a medio camino entre Cienfuegos y Trinidad, entre el mar y la montaña, es sitio ideal para turismo rural, con ofertas de paseos a caballo o a pie por la zona, participar del ordeño manual de las vacas en el ranchón rústico original, disfrutar de queso fresco y frutas naturales de la zona, y bañarse al final en una playita de caleta, escondida y “privada”.

Sendero Yaguanabo Arriba. Un sendero por el Sur del Escambray cienfueguero, que puede recorrerse en carro apropiado, a caballo, en ciclo de montaña, o a pie los resistentes, que conduce al poblado de Yaguanabo Arriba, comunidad celosa de sus tradiciones y su terruño, y muy fraternal con los visitantes.